Si no tienes tiempo de navegar en los posteos, clickea en los links rápidos a continuación del calendario. Si quieres retroceder más minuciosamente, clickeas en next page, y si no funciona, debes usar el calendario.
Si encuentras problemas por favor avísanos en el contact me.
 Nuevo RSS. 14/12/05
Podcast
Pulsar aquí te lleva a la lista detallada de los podcasts anteriores y sus links.
Cartas famosas
Cartas de amor, históricas, eróticas, listado
Tips o ideas
~ Carta de amor, Introducción, bienvenida, ideas y tips
Poesía
Listado de poemas
Letras de canciones (Lyrics)
Listado de canciones
Prosas
Otelo, argumento
Gabriel García Márquez
Isabel Allende
Neruda
~ 14/02 San Valentín y una historia de amor
~ 02/02 Un Clásico: Poema XV, por Pablo Neruda
~ 06/11 El viento en la isla, por Pablo Neruda
~ 26/09 A Matilde Urrutia, por Pablo Neruda
~ 25/09 Pablo Neruda y Matilde Urrutia
~ 20/09 Oda a la pareja - I, por Pablo Neruda
~ 08/09 Soneto XXV
~ 03/08 Carta de Alicia Urrutia a Pablo Neruda
|
 |
| |
Tuesday, September 21, 2004 |
El mundo nace cuando dos se besan

La frase es de Paz, y este post es sobre el y Elena Garro, que el gustaba de llamar "Helena".
Le destinó unas 23 cartas, en 1935, que recientemente salieron a la venta, cada una de esas cartas vale 1.000 dólares...
El joven poeta, con sus recién cumplidos 21 años, y Elena Garro con 15, terminaron casándose en 1937 y llevando adelante una relación de más de veinte años, hasta su divorcio en 1959. Elena Garro muere pobre y olvidada el mismo año que Paz, 1998.
Las cartas revelan la trama sobre el amor y el deseo que Paz desarrollaría más tarde en su obra poética. En una de las cartas, coincidiendo con la antigua ciencia de Hermes, que categorizaba. "Te doy amor, en el que está el súmmum de la sabiduría", Paz, dice: "La inteligencia sirve a lo más para enseñar, el amor para penetrar. Y yo no sé verdaderamente sino hasta que penetro amorosamente en las cosas".
Posted at 01:26 am by JD
Permalink
| |
Monday, September 20, 2004 |
Oda a la pareja - I, por Pablo Neruda
 Reina, es hermoso ver / marcando mi camino / tu pisada pequeña / o ver tus ojos / enredándose / en todo lo que miro, / ver despertar tu rostro / cada día, / sumergirse / en el mismo / fragmento / de sombra / cada noche. /
Hermoso / es ver / el tiempo / que corre / como el mar / contra una sola proa / formada por tus senos y mi pecho, / por tus pies y mis manos.
Pasan por tu perfil / olas del tiempo, / las mismas que me azotan / y me encienden, / olas como furiosas / dentelladas de frío / y olas como los granos / de la espiga.
Pero / estamos juntos, / resistimos, / guardando / tal vez / espuma negra o roja / en la memoria, / heridas / que palpitaron como labios o alas. / Vamos andando juntos / por calles y por islas, / bajo el violín quebrado / de las ráfagas, / frente a un dios enemigo, / sencillamente juntos / una mujer y un hombre.
Posted at 01:16 am by JD
Permalink
| |
Sunday, September 19, 2004 |
Pese a vivir separados te amo
Mi querida:
 Pareciera que he perdido mi vida entera tratando de olvidarte. Fuiste mi primer amor, mi único y real amor verdadero. La única persona que he amado más que nada en el mundo. No hay motivo para seguir haciéndome el tonto. Te amé desde el primer momento en que puse mis ojos en tí y desde entonces seguí amándote.
Cuando miro hacia atrás y recuerdo cuán jóvenes y despreocupados éramos, me brota una sonrisa en el rostro. Toda la alegría y el asombro de estar enamorados que hemos compartido. Cuánto han cambiado nuestras vidas desde entonces. Ambos nos casamos con otras personas y nuestras vidas tomaron distintas direcciones. Aún después de todo este tiempo, tú eres mi verdadero amor. He tenido que admitirlo finalmente.
Tú no tienes que decir nada o hacer nada. Yo sólo quise hacerte saber que no importa qué pase en esta vida, yo atesoraré siempre un lugar especial para tí en mi corazón. Es verdad. Es mejor haberte amado y perdido, que jamás haber tenido esa dicha. Yo estoy feliz de haber conocido el verdadero amor, porque es de nuestro sentimiento compartido que recuerdo los más acariciados momentos.
Desde ahora y para siempre, estarás en mi corazón cada momento. Pensar en tí me hará feliz a lo largo de mi vida, y nunca dejaré de soñar en la reunión de nuestros corazones.
Pensando en ti siempre
Ricardo
Nos hicieron llegar esta carta originalmente escrita en inglés. Desconocemos su autor, pero nos pareció interesante traducirla para ustedes.
Posted at 12:28 am by JD
Permalink
| |
Saturday, September 18, 2004 |
La carta, por Juan Antonio Massone (Chile, 1950)

Alguien ha enviado sus deseos y esperas
en esa carta que tus dedos oprimen.
Mendigas de los ojos, ¿qué promesas
o memorias de amor? ¿ cuáles palabras?
A tu mano vino el amor a dar su desnuda alarma
para luego quedarse a solas en tu mirada casi feliz,
casi completamente feliz, sin aprender a olvidarse.
Roto el silencio, la indiscreción exige girar el rostro.
La mano está a la puerta; inminentes los pasos.
Se cierne la amenaza, pálido temor de espantable día.
Vamos, vamos ya, acuda alguna ocurrencia.
Es tan distinta la verdad con su piel dentro del cuerpo.
Apresura algún decir; no harán falta promesas.
Alguien no querido está ahí y tu carta solloza.
Basado en una pintura de Pedro Lira
Posted at 03:13 am by JD
Permalink
| |
Friday, September 17, 2004 |
Una carta de amor de Adolfo Bioy Casares
Una carta de las que se cruzaron Adolfo Bioy Casares y Elena Garro. Profundiza sobre el tema, y lee en la misma nota curiosidades sobre el arte de comunicarse por escrito.
 Mi querida -escribió Bioy-, aquí estoy recorriendo desorientado las tristes galerías del barco y no volví a Víctor Hugo. Sin embargo, te quiero más que a nadie... Desconsolado canto, fuera de tono, Juan Charrasqueado (pensando que no merezco esa letra, que no soy buen gallo, ni siquiera parrandero y jugador) y visito de vez en vez tu fotografía y tu firma en el pasaporte. Extraño las tardes de Víctor Hugo, el té de las seis y con adoración a Helena. Has poblado tanto mi vida en estos tiempos que si cierro los ojos y no pienso en nada aparecen tu imagen y tu voz. Ayer, cuando me dormía, así te vi y te oí de pronto: desperté sobresaltado y quedé muy acongojado, pensando en ti con mucha ternura y también en mí y en cómo vamos perdiendo todo. Te digo esto y en seguida me asusto: en los últimos días estuviste no solamente muy tierna conmigo sino también benévola e indulgente, pero no debo irritarte con melancolía; de todos modos cuando abra el sobre de tu carta (espero, por favor que me escribas) temblaré un poco. Ojalá que no me escribas diciéndome que todo se acabó y que es inútil seguir la correspondencia... Tú sabes que hay muchas cosas que no hicimos y que nos gustaría hacer juntos. Además, recuerda lo bien que nos entendemos cuando estamos juntos... recuerda cómo nos hemos divertido, cómo nos queremos. Y si a veces me pongo un poco sentimental, no te enojes demasiado... Me gustaría ser más inteligente o más certero, escribirte cartas maravillosas. Debo resignarme a conjugar el verbo amar, a repetir por milésima vez que nunca quise a nadie como te quiero a ti, que te admiro, que te respeto, que me gustas, que me diviertes, que me emocionas, que te adoro. Que el mundo sin ti, que ahora me toca, me deprime y que sería muy desdichado de no encontrarnos en el futuro. Te beso, mi amor, te pido perdón por mis necedades.
Posted at 01:46 am by JD
Permalink
| |
Thursday, September 16, 2004 |
No es que muera de amor, muero de ti, Jaime Sabines
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.
Muero de ti y de mí, muero de ambos,
de nosotros, de ese,
desgarrado, partido,
me muero, te muero, lo morimos.
 Morimos en mi cuarto en que estoy solo,
en mi cama en que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques, los tranvías,
los lugares donde mi hombro acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo mismo.
Morimos en el sitio que le he prestado al aire
para que estés fuera de mí,
y en el lugar en que el aire se acaba
cuando te echo mi piel encima
y nos conocemos en nosotros, separados del mundo,
dichosa, penetrada, y cierto, interminable.
Morimos, lo sabemos, lo ignoran, nos morimos
entre los dos, ahora, separados,
del uno al otro, diariamente,
cayéndonos en múltiples estatuas,
en gestos que no vemos,
en nuestras manos que nos necesitan.
Nos morimos, amor, muero en tu vientre
que no muerdo ni beso,
en tus muslos dulcísimos y vivos,
en tu carne sin fin, muero de máscaras,
de triángulos obscuros e incesantes.
Muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
de nuestra muerte, amor, muero, morimos.
En el pozo de amor a todas horas,
Inconsolable, a gritos,
dentro de mí, quiero decir, te llamo,
te llaman los que nacen, los que vienen
de atrás, de ti, los que a ti llegan.
Nos morimos, amor, y nada hacemos
sino morirnos más, hora tras hora,
y escribirnos y hablarnos y morirnos.
Posted at 02:26 am by JD
Permalink
|