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Wednesday, December 01, 2004 |
Poema 55, Quinta Poesía Vertical, por Roberto Juarroz
Un amor más allá del amor,
 por encima del rito del vínculo,
más allá del juego siniestro
de la soledad y de la compañía.
Un amor que no necesite regreso,
pero tampoco partida.
Un amor no sometido
a los fogonazos de ir y de volver,
de estar despiertos o dormidos,
de llamar o callar.
Un amor para estar juntos
o para no estarlo
pero también para todas las posiciones
intermedias.
Un amor como abrir los ojos.
Y quizá también como cerrarlos.
Posted at 12:55 pm by JD
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Tuesday, November 30, 2004 |
Honorato de Balzac, a la condesa Evelina Hanska
Mi ángel querido, estoy casi loco por tí, tanto como uno puede estar loco: No puedo reunir dos ideas sin que te interpongas entre ellas. No puedo pensar detenidamente en nada que no seas tú. A pesar mío, mi imaginación me lleva a ti. Te agarro... te beso, te acaricio, mil de las más amorosas caricias me poseen. En cuanto a mi corazón, allí estarás siempre, grandemente. Tengo una sensación deliciosa de ti allí.
(1835)
Posted at 12:13 pm by JD
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Monday, November 29, 2004 |
las cartas de las que hablo..., por Héctor Urruspuru
las cartas de las que hablo son azules y son lacradas
se guardan en casilleros con llaves de hielo
y no les llega la humana inmisericordia
estas cartas íntimas, son prohibidas
están censuradas vedadas
a la vista poderosa del cuervo crítico
que devora todo aquello que no es blanco
- y solo porque él es tan... tan negro -
y la lluvia ácida de su orín
no borra las letras de oro de éstas cartas
nunca más
- dijo el cuervo, nunca más -
y tu nombre en ellas está a resguardo
de la belleza tonta, recurrente
del que escribe sobre las olas del mar
de la gaviota idiota
de la belleza histérica de la mariposa kitsch
de la palmera centroamericana
del “oh! pez dorado! pez dorado...!”
las fotos de la niñez...
tu nombre
mi gran amor último amor
solo lo digo con honor aquí, en los márgenes
tu nombre
no esta imbuido por la inmoral luz del sol
la patria de este tipo de bellezas obscenas
tiene una bandera que uso
para limpiar heces calientes
los vómitos ambarinos de la embriaguez
las horas insoportables
en las que simplemente no estás
y escribo las cartas...
Y escribo las cartas.
Posted at 12:06 pm by JD
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Sunday, November 28, 2004 |
Carta de Roberto Arlt a Ivonne
 Queridísima amiga, auténtica y querida amiga. Por fín solo, para poder charlar con usted. Pensaba en usted, aunque éste no es el término que debo emplear; en realidad seguía en su compañía. Me he apresurado a meterme en la cama y desde la cama le escribo, con un codo sobre la almohada, la cara sobre la mano y un bulto de carillas. ¿Cómo podríamos llamar a esto que ocurre entre nosotros? ¿Felicidad o predestinación? Ocurre que estamos juntos y nos comunicamos nuestras experiencias con una jovialidad natural de criaturas que han vivido juntas años y años. Ningún embarazo frente a nada. Ningún temor de lo que el otro puede pensar de uno. Las cosas tienen sus nombres y por sus nombres las llamamos, y no se da caso semejante de que la coincidencia de las situaciones haya provocado la coincidencia de caracteres. No me canso de pensar en mi buena suerte. Soy realmente un hombre afortunado. Afortunado por haber encontrado a mi igual.
Posted at 01:57 pm by JD
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Saturday, November 27, 2004 |
Poema de Amor, por Pedro Shimose
 La mujer de mi vida se acuesta con un tipo
que la hace sufrir cada vez que llega con un ramo
de rosas al amanecer;
que le ha robado sus horas más preciosas y no puede
devolvérselas.
La mujer de mi vida comparte su belleza con un ciego
que, a menudo, tropieza en la misma piedra de
escándalo;
que la trae por la calle de la amargura
y la lleva a la punta de un cuerno de la luna.
Sordo ausente, no le presta atención cuando ella le
habla de las horas muertas.
Todo le entra por un oído y le sale por otro en la
consulta del otorrinolaringólogo.
Harta de tanta sombra en una habitación cansada,
la mujer de mi vida sigue ocupándose de la declaración
de la Renta y de las pólizas de seguro de vejez;
sigue haciendo cuentas para que las bombillas no se fundan
este fin de semana.
Ella sigue hermosa y puede que ese patán la siga viendo
hermosa
y le diga que la quiere (a lo mejor, es cierto)
y puede que la siga seduciendo como cuando sus
miradas se cruzaron hace mil años.
La mujer de mi vida.
Posted at 12:51 pm by JD
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Friday, November 26, 2004 |
Carta de Ana Bolena a Enrique VIII
Señor,
 Corresponde solamente a la augusta mente de un gran rey, a quien la naturaleza ha dado un corazón lleno de generosidad hacia mi sexo, compensar con favores tan extraordinarios una conversación ingenua y corta con una muchacha. Inagotable como es el tesoro de generosidad de su majestad, le ruego considerar que pueda no ser suficiente para su generosidad; porque, si usted recompensa tan leve conversación por regalos tan grandes, ¿qué podrá usted hacer por los que están listos consagrar su obediencia entera a sus deseos? Cuán grandes pueden ser los obsequios que he recibido, y la alegría que siento por ser amada por un rey a quien adoro, y a quien con placer sacrificaría mi corazón. Si la fortuna lo ha hecho digno de ofrecerlo, estaré infinitamente agradecida. El mandato de dama de honor de la reina me induce a pensar que su majestad tiene cierta estima por mí, y puesto que mi ocupación me da medios de verle frecuentemente, podré asegurarle por mis propios labios (lo cual haré en la primera oportunidad) que soy la más atenta y obediente sierva de su majestad, sin ninguna reserva
Ana Bolena.
Verano de 1526
Posted at 12:18 pm by JD
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